27/4/08

Tiemblo


Cuando me miras y sonríes, tiemblo. Solo el roce de tu piel con mi piel hace que estalle la locura. Como un globo de gas, mi risa se escapa cuando dices tonterías para que ría. Vuela mi imaginación cuando estás a mi lado. Me hago de nuevo pequeña y disfruto con cualquier cosa que caiga entre mis manos; lo mismo una pala e invento un castillo con la arena. Imagino vivir en él. Como nuestro refugio, dejando aparte las princesitas para otros cuentos. Yo empecé a leer un cuento mucho más interesante que esos en los que todo el mundo come perdices.
Me sumergí en ese océano. Como el buceador que baja a lo más profundo y encuentra peces de colores, corales, caracolas... pero por más que baja a las profundidades no ve el tesoro, lo tiene cerca pero no lo aprecia. Tonto de él.
Se para a contemplar la belleza que desprenden los peces con sus colores llamativos y no se da cuenta de que el tesoro que en ese momento le regala la vida se encuentra tras esa roca. La roca por la que ha pasado varias veces y ni siquiera le llama la atención. Pero yo miré más allá de aquella roca. Para mí los peces de colores me fueron indiferentes. Vi la belleza reflejada en aquella roca y sin darme cuenta estaba conociendo lo que había tras ella: un tesoro enorme, un valor increíble. Sin ni si quiera pensarlo me aferré a la roca, la cual nadie se había parado a valorar.

Día a día


Echarás a andar, rumbo a lo desconocido, imaginandote lo que te deparará tu camino. Todas tus esperanzas estan puestas en ese camino por el cual apuestas, ese camino que tomarás en la tarde en la cual te despidas de tu tierra para nunca mas volver, rumbo a aquel refugio de la infancia perdida, del fondo de tu sentir. Caminarás por las noches, por entre caminos oscuros, a la mañana el sol te sorprendera por la espalda, y te retará a una carrera eterna en la cual tu persecución no ha de detenerse por mas que se adelante el sol. Cuando el sol se esconda nacera la noche, y en ella perderás la respiración al besar la tierra, su esencia, y arrastrándote por ella llegarás a comprender la infinitud de tu lucha que quedara ensimismada por lo eterno. Y emitiras entonces un suspiro por tu vida, volvera a regresar el sol, y comenzara de nuevo la lucha, luchar por adelantarle en la carrera que supone el paso del tiempo, y conseguir llegar al instante vivo de tu vida, ese instante en el cual te refugiaras cuando dejes de caminar.

17/4/08

Intenso caminar


Surcando mares de palabras, océanos de miradas; escalando montes de caricias; corriendo entre campos de besos; amándonos entre pinos; saboreando la calidez del cuento sobre la arena. Bañándonos en ternura, bajo burbujas de comprensión, sobre el frescor de la confianza. Jugando a ser niños que imaginan ser mayores; viejos. Componiendo canciones con cada mirada, con cada gesto de locura. Expresando lo que estaba dentro, recluso, sin salida. Invitándolo a una nueva vida. A un nuevo viaje. A nuestro viaje.

Sueño profundo


Un beso que me dejó con la intriga de conocer el sueño profundo de la niñez perdida, de la canción con la cual comenzó el cuento que día a día y beso a beso fuimos escribiendo. Tu voz escribía palabras en mi cuerpo, y el vino resbalaba por nuestras miradas en una noche de magía. La magía con la cual este cuento se escribe, la magia con la cual se completa este puzzle. Aquellas miradas fueron la conversacion de la cual parten las palabras de este cuento que aún seguimos escribiendo, y por el cual apostamos escribir.